Fuego Triángulo
En el fuego del triángulo me encuentro: la escala está en los susurros que consigna el cielo: Dios: en xl cuerpx de la luna-sol y su infinito centro rodeadx de las siete mutantes planetarias:
Ofrendo el sueño para brillo del principio que se asciende en la sicigia dada núcleo: nada más que el tres en punta abriéndose: y la mirada dada al ojo: para palparse hueco y santx:
Sé en los bordes de la esfera los contornos cíclicos amarse: se abre la semilla y el respiro llega a ser: me tiene abierta al mundo de contactos misteriosos filtrándose por la apertura: la única apertura: tierna y doble:
Me fatigo en el suceso: reincido: y la justicia se desploma entre los vértices por donde la consciencia se fugó en otro día con su hora inaccessible: el ruido remanente se retumba en la partida que se extingue incómodamente liberada por el retorno que se ve y se admira del otro lado de la ofrenda: una extrañeza en el re-contacto del olvido: a-forma miserable de auto-consagración: y en su caída el meteoro y el eclipse desgarrado:
memoria que solo puede no salirse


